
Deseame, en cada palabra y en cada beso, en cada caricia sentida o deseada, en cada súplica y en cada orden, en cada herida desangrada por amor...
Deseame en cada castigo y cada recompensa, en cada ofrecimiento y cada entrega, en la atadura del cuerpo, en la libertad del alma, cada vez que me recuerdes, cada vez que te olvide...
Deseame en el dolor, en el profundo dolor de tu carne, en el grito de dolor de tu boca... Y en el placer, deseame en el placer, en el profundo placer de tu carne, en el grito de placer de tu boca...
Deseame en tu desnudez completa. Vístete de amor cuando te desnudes, cuando te desnude, esclava del amor y por amor...
Deseame en cuerpo y alma...
Porque, en cuerpo y alma, quiero ser merecedor de tu entrega mi niña...
No hay comentarios:
Publicar un comentario