viernes, 29 de junio de 2007

UNA COPA...

”Fíjate un objetivo distinto

que soy como un vino tinto...”




- En este momento sólo quiero tomarme una copa-, pensé, así que decidí salir del estrés común en la barra de algún bar. No imaginé que estaría tan indecisa al leer la carta de vinos, en un instante sentí su mirada, estaba al otro extremo de la barra mirando alternativamente mis manos tomando la carta y mis ojos perdidos saltando entre un vino y otro, el ambiente entonces se tornó de ensueño y se acercó:

- Toma de mi vino tinto, caliente y reposado, deja que respire entre tus manos, huélelo y disfruta de su esencia antes de que fluya en tu garganta, siente luego su cuerpo líquido derretido dentro de ti y embriágate a mi ritmo compartiendo la misma copa.


No permito normalmente que ningún desconocido se me acerque a proponerme nada, pero la arrogancia y la buena imaginación son virtudes que nunca desprecio en un hombre así que lo rechacé tomando en cuenta la calidad mental de mi seductor:


- Prefiero más bien, señor, tomar de mi propia copa y embriagarme a mi ritmo, no me gusta el vino reposado y caliente y no tengo paciencia para dejarlo respirar, elijo mejor sentir cómo se calienta el vino blanco dentro de mí mientras lo tomo, que hacerle culto a cualquier vino tinto antes de tomármelo para poder sentir plenamente su sabor.


- El culto no se lo harás a mi vino, antes al contrario, mi vino le rinde culto a tus labios que se me antojan, a tu pecho que se asoma tímido en tu vestido, a tus piernas que pronto me gustaría deshacer de su nudo, a tus ojos que aunque se nieguen me miran con deseo, con deseo de beberme, lo único que lamento es no poder complacerte y convertirme en un vino blanco frío que calientes porque el brillo de tu piel ya ha hecho hervir las uvas de mi cosecha.


No pude menos que brindarle una sonrisa, era definitivamente un hombre deseable en todos los sentidos, su mirada era clara, casi transparente, alto, delgado, con la piel blanca y las manos fuertes, tan fuertes como el deseo que me estaba provocando, le tendí la mano y le dije mi nombre a lo que él respondió estrechándomela y acariciando casi imperceptiblemente mi palma con su dedo medio y levantaba su copa ofreciéndome un brindis:

- Por esta copa donde posarás tus labios.
- Se me erizó la piel con su contacto, no podía creer lo que estaba sucediendo pero ya no podía negarme a su arte de seducción así que bebí de la copa que me ofrecía y la recorrí luego con mi lengua deshaciendo el rastro de la gota que se había escapado de mi sorbo mientras lo miraba a los ojos fijamente, pidiendo el beso anticipado. Con decisión bebió él del mismo lado donde yo había bebido y sin tragar completamente me ofreció ahora el vino de sus propios labios que al entrar en mí fue acompañando el ardor de la excitación descontrolada que ahora me embargaba sintiendo ese trago como el elixir más exquisito, bendecida como si realmente estuviera bebiendo la sangre de Cristo.
Ya no aguantamos más y empezamos a besarnos mordiendo nuestro deseo, sus manos se apoderaban de mi cuerpo que sin reparos se ofrecía descarado mientras las mías desabrochaban su pantalón con premura, pronto los besos se fueron calmando y ya catando nuestras pieles, absorbimos nuestro aroma y tomamos con pequeños y espaciados sorbos cada rastro de ellas, como se hace con un buen vino. Sus dedos maestros me dibujaron la silueta, santificándome y profundizando el estigma de deseo que se abría en mi entrepierna, yo aunque estaba abandonada, también me deleitaba buceando sumergidas mis manos en su pantalón acercándolo a mí, atrayéndolo a mi centro que lo esperaba ya no húmedo sino bañado, cálido e impaciente.
Apretado a mí me besó el cuello bajando lentamente hacia mi pecho ya libre y besó cada uno de mis senos emborrachándose de mi sudor mientras jugaba con su miembro entre mis labios mayores, acariciándolos de arriba hacia abajo a veces y otras rodeando mi clítoris con movimientos circulares, logrando así que mi placer fuera In Crescendo al igual que mi deseo de tenerlo por fin dentro de mí, posesa lo apreté fuertemente y sentí cómo su miembro entraba sin dificultades a causa de mi excitación y resbalaba primero lenta y luego rápidamente dentro y fuera de mí hasta que sentí efectivamente su “vino tinto, caliente y reposado” derramándose a mares en mis adentros provocándome una explosión volcánica que subía desde mi vientre y pugnaba por salir en todos mis extremos...

- **

El barman volvió a preguntarme, visiblemente molesto, si ya había elegido, nunca le perdonaré haberme despertado de mi ensueño para que pudiera ver a otra mujer que besaba a mi vino tinto, aún sentado en el otro extremo de la barra, y se marchaba con él; me sentí tonta al darme cuenta de que había sido seducida por un hombre que ni siquiera había pensado tocarme. Miré a mi inquisidor con desprecio y ya muy decidida dije:

- Una copa del mejor vino tinto que tenga por favor.-

jueves, 28 de junio de 2007

PRINCESA...ANUSKA...






Entra en la sala. Es una de esas PRINCESAs, una mujer imponente , mirada altiva de rimel, labios prietos, piel suave, sin
manchas. Un cortísimo vestido de cuero negro y finos tirantes hace fantasear
sobre las curvas que cubre. Sus largos tacones resuenan en la sala.
Ahí está su chica, como si no la hubiera visto entrar... Su pequeña rubia de
expresión curiosa y expectante, esperando, sentada en su taburete.
La PRINCESA ANUSKA se acerca sin prisa, contoneando de ese modo tan sutil sus caderas, haciendo a su cautiva estremecerse con cada paso.
Ella se atreve a levantar la mirada. Sus ojos se cruzan y surgen las sonrisas,
sin palabras.
La PRINCESA observa a su presa. Eso es lo que es: su cautiva, su prisionera, para hacer con ella su voluntad. La ronda, camina en torno a ella para examinarla por todos lados. Ella, su rubita, baja la mirada con el aliento acelerado, tan sólo esperando a que ella haga. Por fin siente el aliento en su cuello, ese aire que sale caliente al roce de sus labios, que sale perfumado desde lo más profundo de su organismo. Sin más dilación, sin aviso, una lengua que le lame la mejilla la hace suspirar. Parece que no podrá aguantar este estado de espera mucho más tiempo, estos preámbulos. Sin embargo sabe muy bien que su ama se encargará de que así sea. No hay más remedio. Se extenderá y se extenderá sin fin, para tormento de su carne y su sed.

La punta de la lengua que lame su cara, de arriba a abajo, la estilada mano
que acaricia su cuello (los vellos que se ponen en guardia) para preferir luego
deslizarse un poco más abajo, entre el escote de su camisa blanca. Los largos y fuertes dedos, la palma de la mano que cubre sin dudas su pecho, nota el
contacto, incluso en los centímetros de piel que cubre la estúpida tela del
sujetador... Y le quema, su boca suspira una vez más, en una súplica que queda a medias. El aliento y la lengua en su cara, quemando también.
Su PRINCESA adora sus pechos. En sus manos intenta en vano abarcarlos, tan grandes son, ni con los dedos completamente abiertos, en abanico, los aprisiona una sola mano. Los sujeta ambos con cariño rudo, los comprime hacia su dueña, que gime.
Las yemas expertas de sus dedos deslizan hacia abajo la prisión de las copas del sujetador, liberando las aureolas. Son de esas aureolas enormes, dos amplísimas cumbres de la piel púrpura más suave, con dos escondites en el centro, de donde, a base de pellizcos pausados, surgen con miedo los regordetes pezones.
La PRINCESA se sitúa frente a ella, se miran. Observa el rostro de su presa bajo las delicadas torturas que sus dedos le prodigan en los pezones. Cuando estos arden como lanzas, la suelta a su desdicha, boqueante. Se ríe de su anhelo, de saber que ella está deseando ser devorada. Así debe ser, debe sufrir lo indecible, eternamente, así es como el placer se potencia de verdad.
No hace caso a las súplicas de su rubia. Por más que se retuerza, que suplique,
no va a continuar, no la puede complacer tan pronto.
- Por favor... -gime la chica, implorando con sus ojos azules.
- Ni hablar, cariño -responde su PRINCESA ANUSKA-. Vas a quedarte así un ratito, ardiendo.
No quiero que tu fuego se consuma demasiado rápido. Sin embargo, por ser tan buena prisionera, te daré esto...
Sujeta su redonda barbilla entre tres de sus dedos y acerca los labios. El beso
es ligero pero comunica todo el amor que siente la PRINCESA por su cautiva. Los ojos azules están agradecidos, devolviendo ternura.
- Y ahora, no te muevas -le dice a su prisionera-. Voy a traer algo que nos va a
gustar mucho.

Se retira unos instantes, tras los cuales vuelven a sonar los tacones de vuelta.
Trae un larguísimo rollo de fina cuerda y una sonrisa malévola. La prisionera no tiene que preguntar. Sabe qué va a pasar, y sabe que pasará porque así lo desea su raptora.
Tan fuerte es la PRINCESA que coge a su chica en brazos, y la transporta como si fueran recién casadas hasta una pequeña plataforma mullida. La deposita cuidadosamente. Sonríe perversa cuando comienza a desenrollar la cuerda.
Comienza por sus manos, un buen nudo sujetándolas a la espalda, para que no
entorpezcan. Un nudo tenaz, alrededor de sus muñecas. A partir de aquí,
hay cuerda para dar una y mil vueltas. Subiendo por sus brazos, atándolos muy apretados entre sí. Una vuelta alrededor de su cuello, sin apretar hasta la
asfixia, sólo suficiente para hacer más difícil su liberación. La cuerda baja
por su vientre, da una vuelta a su cintura y sube hasta sus pechos. Estos no se
escapan. La cuerda los rodea fuertemente, estrangulándolos hasta que son dos
grandes frutas colgantes, a punto de estallar la camisa que las envuelve. Al
principio la presa se queja porque duele, pero al rato el dolor se convierte en
presión, la presión en calor y el calor en deseo.
Su ama se detiene un momento a contemplar tan excitante obra. Ella sabe que está haciendo esfuerzos para contenerse y no lanzarse en ese mismo momento para follársela.
Los últimos atados la dejan en una posición difícil. La cuerda rodea sus muslos, tirando de ellos hacia la cabeza. Queda así con las rodillas dobladas, las piernas abiertas. Está deliciosa, indefensa, impúdica.
El último nudo, en torno a uno de sus delicados tobillos.
Cautiva y captora se miran a los ojos, salta el fuego. Se acabaron los
preámbulos. Al fin. Sólo ellas y una cuerda.
La única intromisión es la ropa de la atada. Eso la convierte en más deseable,
presa más difícil y delicada de consumir.
La PRINCESA, ya lanzada al tabú, comienza desabrochando los pantalones. Deslizarlos bajo las cuerdas tan apretadas es difícil, su víctima se retuerce con los tirones, las cuerdas torturan su carne. A duras penas los pantalones llegan
hasta los muslos. Esto no puede quedar así. Para sorpresa de la atada, se aleja
a toda prisa y sale de la habitación. Vuelve con unas enormes tijeras de
costura.
La cautiva de las cuerdas apenas tiene tiempo de gritar "¡cuidado!", cuando la
brusca maniobra cerca de su delicada entrepierna ha partido en dos el pantalón, dos jirones arremolinados en sus tobillos. La PRINCESA se relame. Tiene ante sus ojos un precioso paquete, un Monte de Venus apretadísimo bajo unas preciosas bragas blancas. Abultado quizá por la postura indecorosa, quizá por la mata de vello púbico, quizá por la excitación propia del aparato.
Su mano se lanza ya a acariciar, y su víctima se deshace entre las cuerdas. Por
fin, por fin las manos, por fin el contacto directo, el placer. Los dedos que
apretujan su vulva y su ano, los pellizcos a sus nalgas, la tela que separa a la
una de la otra, la maldita tela.
La hace temblar, la hace retorcerse, la hace querer más, sufrir. Y eso es bueno.
Eso es el placer, el juego, eso es demostrar quién manda. Ella sabe que no son
suficientes para su presa los pellizcos, las caricias por encima de la tela, no
son suficiente sensualidad. Sin embargo, aun no le dará más, a pesar de esa
respiración acelerada (ya no se sabe la de quién lo está más).
Cautivadora y cautiva se miran a los ojos, una implorante, la otra poderosa.
- ¿Te gustan mis caricias, cariño?
- Sí... MI AMA ANUSKA, MI PRINCESA, SIII...
- Te gusta el trato que te doy, ¿no es cierto?
- Oooh... Lo adoro. ¿Cómo podría ser de otra forma?
Y mientras hablan, sus dedos siguen torturando ese pubis.
- Exacto... ¿Qué otro trato podría darte? Te doy el que te mereces, el de una
sucia esclava, mi esclava preferida. Mi cautiva. Oh, mírate, torturada,
maltratada bajo mi voluntad, por cada una de las caricias que yo, y sólo yo,
decido darte... o no darte. Mírate, atada como un vulgar animal, con esa mirada tan inapropiada en una señorita, esos ojos que parece que me están pidiendo... pidiendo... ¿qué me están pidiendo?
De repente la masturbación cesa, y la cautiva sufre, pues su ama la mira a los
ojos y no entiende, no sabe qué demanda ahora.
- Dilo -susurra ella-. Pídelo.
- ¿Qué..MI AMA.? -gime la sometida.
- Pídemelo.
Entonces por fin comprende, y sus labios musitan la palabra.
- Repítelo, cariño -sonríe la PRINCESA.
- Sexo... -repiten sus labios.
- Más fuerte... ¿Qué es lo que quieres?
- Sexo...
- ¿Sí?
- Sexo...
- Mmmh, vaya, eres una chica muy mala. Bueno... -sus ojos la recorren de arriba a abajo- Te daré lo que pides. Ven aquí.
Se besan de nuevo. Esta vez el beso no es simple ternura, no un contacto
superficial. Ahora es un contacto profundo, unos labios húmedos que se atrapan y dos lenguas que se enroscan y saborean una a la otra.
La mano vuelve a acariciarle las braguitas, y ella se queja deliciosamente. Las
bocas no se separan. La otra mano, buscando tarea, sube hasta sus pechos, aun
presos de la ropa y las cuerdas. Los manipula y estruja en su doloroso
envoltorio, a punto de estallar. Empuja uno de los pechos hacia un lado, luego
hacia el otro, lo eleva y lo comprime... La tela tensa cruje, las cuerdas se
retuercen.
Mientras una mano tortura los pechos sin piedad, la otra aparta las bragas. Ella
gime dentro de su boca, pues el beso aun dura y parece no acabar nunca. Gime
como dando gracias, como diciendo que sí, que por fin, que hasta el final.
Sigue la humedad del beso, la saliva compartida, los dientes, los labios
carnosos y palpitantes...
La mano que estruja un portentoso pecho...
Los dedos que acarician los labios vaginales...
Ella tiembla, cae temblorosa y se separa de la boca de su ama. Los dedos
recorren arriba y abajo la entrada de su vagina, volviéndola loca. Ésta no tarda
en dilatarse, en humedecerse, hasta que los dedos largos y fuertes se deslizan
siseantes en un pequeño cañón húmedo.
- Sí... Dame... ¡Dame...!
Las aletas de la nariz de ANUSKA se agitan. Le llegan los efluvios excitados
de su pequeña cautiva, ese olor que pide, que declara y borra cualquier duda
sembrada por la actitud o la expresión, el aroma que acompaña esa palabra
pronunciada por carnosos labios: "Sexo...".
El dedo corazón se aventura en el interior de su querida. Pero no será una
penetración, eso sería darle gozo. Debe jugar con ella, demostrarle que está
bajo su control, que sale y entra en ella cuando lo desea, que la profundidad la
elige ella, que es libre de detenerse y olerse el dedo, obligarla a chuparlo y
volver a metérselo. Casi se deja llevar en un momento de debilidad y le mete el dedo hasta el fondo, haciéndola botar. Casi olvida quién es: el ama, la dueña, la dulce torturadora.
Decide torturarla doblemente.
La punta de su lengua dura azota uno de sus pezones, mientras dos de sus dedos pellizcan el pequeño bulto del placer de más abajo. Podría comerse sus tetas enteras, podría metérselas enteras en la boca y chupárselas hasta desfallecer, pero eso no sería correcto, sería el descontrol, sería el placer sin medida, sin juego, sin jerarquía de dominadora y dominada. Podría acariciar su clítoris hasta hacer que se corra, azotarlo en círculos hasta hacerla gritar, pero eso no sería lo que ella quiere, y lo que la PRINCESA quiere es lo único que cuenta.
La esclava se agita. Cuando está a punto de convertir sus gemidos en gritos de
placer, es abandonada una vez más, pierde todo contacto en el aire.
- ¡Por favor...! -suplica, desesperada- ¡No pare ahora! ¡Ooh, Se lo suplico!
¡Estoy a punto, al borde! ¡HAGA QUE ME CORRA DE UNA VEZ! ¡Quiero correrme, Dios!
Su PRINCESA con su rostro enfadado está tan hermoso... La mira desde arriba, ofendida, con los brazos cruzados.
- Oh, pequeña. No, no, no... -dice- Qué mal. Eso no se hace. ¿Le estás dando
órdenes a tu AMA?
- ¿Qué? ¡No! ¡Por favor! ¡Se lo estoy suplicando!
- ¡Calla! ¡No contradigas a tu ama!

- No, por favor... -suplica ella, falsamente, incitándola en realidad.
- ¡Cierra la boca, sucia! ¡Eres una mala esclava! ¡No mereces que te
follen!
- ¡No!
- ¿Cómo que no? ¡No me contradigas! ¡Eres ESCLAVA! ¿Entiendes?
Su pecho, el de ama y esclava, se agita excitado por las palabras de desprecio y violencia. Ya no hay marcha atrás, han encontrado un impulso hacia el éxtasis y no pueden retroceder.
La mira, atada de arriba a abajo. Saben que están disfrutando, pero reconocerlo rompería la magia.
- Espera aquí -dice su ama, algo más calmada-. Enseguida vuelvo.
- Vuelve pronto, por favor, no aguanto más...
- Claro que sí. Aun tienes que aguantar mucho.
Con el misterio de estas palabras, se aleja. Busca su bolsa de cuero negro y
vuelve con ella. Mete en su interior la mano y saca una fusta, delgada pero
rígida. Los ojos de la cautiva se dilatan de pronto. Esto es nuevo para ella.
Su ama la agarra sin ningún remilgo y le da la vuelta, poniéndola boca abajo, de culo hacia ella.
- Muy bien -dice-. Te lo estabas buscando, nena mala, y lo has conseguido. A ver si así aprendes a comportarte como una verdadera esclava.
- Pero por que-¡Aafh!
El primer latigazo cae sobre su trasero. La sensación la recorre desde la base
de la columna que es el culo hasta el cerebro. Y este sólo es el primero.
- ¡¿Te gusta?! -exclama su ama, presa del placer de ocasionar dolor.
- ¡No! ¡AH!
La fusta vuelve a golpear. Los glúteos tiemblan.
- ¡Respuesta equivocada! Di: ¿Te gusta?
- ¡Sí! ¡AAH!
Cae otro azote, ya irracional ante cualquier respuesta.
- ¡Pues entonces pide más!
- ¡Más!
- ¡Pídelo!
- ¡Azóteme! ¡Déme fuerte! ¡Márqueme, póngame al rojo vivo, por favor! ¡Pongame el culo rojo! ¡Ah! ¡AH! ¡Aaaaaah!
La PRINCESA golpea y golpea y pierde la cuenta, y con cada sacudida, su vientre se sacude presa de lo que intenta ser un orgasmo, pero tan contenido y violento que se convierte en algo casi más placentero. Sí: no hay nada más excitante que azotar el prieto trasero de una bella muchacha hasta la locura.
Por fin se detiene. Suda, respira con dificultad, su pelo está revuelto, sus
piernas tiemblan, su pecho sube y baja sin parar, su boca queda abierta
recibiendo no se sabe qué.
Su víctima cae sin fuerzas sobre la mullida plataforma. Su trasero está como un delicioso tomate, pero un sólo bocado la inundaría de dolor.
Tira la fusta lejos y se acerca, se tumba junto a ella y busca su rostro. Se
miran. Su esclava por fin sonríe, está contenta: complacida siempre que su ama esté complacida.
- Delicioso, ¿verdad? - le pregunta.
- Sí, mi AMA.
- Muy bien. Pues aun... aun hay más. Tengo algo que te va a encantar.
Se levanta y va hacia su bolsa. Ella quiere seguirla con la mirada, pero sus
ataduras no lo permiten.
- ¿Más? -dice, asombrada.
- Sí, pero esta vez dejaré en paz tu culito. Pobrecito, ya tiene bastante.
Extrae una prenda del bolso. Comienza a ponerse un guante de goma negra. Lo estira hasta que acoge perfectamente su mano, hasta el codo. Lo examina, como interesada, y luego la mira a ella, muy seria, amenazadora, deliciosa.
Se acerca con su brazo enguantado en luto. De nuevo la pone bocabajo, orientando hacia sí el trasero. La mano enguantada recorre la piel de su culo. Es delicioso el contacto de la piel con la goma, suave, excitante en su simbología, en todas las imágenes eróticas que evoca. La atada suspira de placer. Su trasero se menea, ofreciendo sobre todo su sexo, pidiendo.
La mano hace caso, por una vez, y baja hasta sus labios vaginales. Los acaricia hacia adelante y hacia atrás. Un dedo se introduce entre la carne. El flujo comienza a resbalar hasta barnizar el guante. Los chorros acaban dejando
resplandeciente la goma negra. Y mientras, su cautiva gime de gusto:
- Uuuuuh... Mmmmmmmmfffffh...
Se muerde los labios, mueve su cuerpo al compás de la masturbación, una
masturbación tan lenta, delicada, examinadora... Sus tetas se balancean,
apetitosas.
- Eso es, mi esclava... -musita ANUSKA- Mira cómo te meneas. Apuesto a que te gustaría que te metiera otro dedo...
- Oh... Sí... Ummm... Métamelo, métame otro dedo -¡AH!- ¡Métamelooo!
- Umm, pues allá va otro dedito. Mmmh, qué resbaladiza estás...
Y ya son dos los dedos enfundados en goma que entran y salen de su carne
húmeda, produciendo un delicioso sonido de succión. Luego, sin previas palabras, otro dedo más, ya son tres dedos negros follándola, desapareciendo dentro de ella, hasta los nudillos. La goma negra la penetra, ella gruñe... De repente los dedos se curvan dentro de su cueva hacia arriba, ensalzándola, elevando sus caderas de una forma violenta e involuntaria, arrancándole un grito bestial de placer.

- ¿Quieres más deditos, mi vida? -le pregunta su ama.
- ¡Sí, por favor! ¡Métame más! ¡Métamelos todos!
La PRINCESA parece ahora dispuesta a pasar por alto que su esclava le sugiera siquiera lo que debe hacer. En su coño no caben más dedos, por ahora. Sin perder tiempo se ensaliva uno de la otra mano y lo encamina hacia el otro agujero, el pequeño orificio apretado y secreto. Ella se apercibe y, entre espasmos, se gira para mirarla. Es una mirada feroz, de entrega, de súplica, de riesgo...
La PRINCESA mantiene serena la mirada de su chica... y penetra su ano. Un gruñido de satisfacción recorre su garganta. El dedo es apresado por los músculos de la pequeña entrada, pero su dueña lo mete y lo saca sin contemplaciones. La difícil entrada está pronto bien lubricada y el dedo llega a los más profundo, mientras los otros tres dedos penetran como locos su vagina.
Otro dedo cabe en el ano. Hay que probar hasta el límite, hay que llevar la
pasión más allá, hasta la frontera con la bestialidad... Eso dice la mirada de
su esclava, con sus labios medio cerrados, suplicando un beso o quizá escapando un fino aliento.
Tres dedos penetrando salvajemente la vagina, tres dedos castigando su ano.
- ¡Vamos, mi niña! ¡Mueve el culo! ¡Muévete!
- ¡Uuuuungh! ¡Sí! ¡Dios! ¡Aaaaaaaam! ¡Lléneme, joder! ¡Métamelo todo! ¡Métame todo lo que tenga, métame la mano! ¡AAAAAAAH!
La PRINCESA nunca ha necesitado hacerse de rogar.
La deja y vuelve a la bolsa y saca de el un precioso y excitante consolador negro y se dirije hacia ella, que sigue expectante excitada empapada de sus jugos que no paran de manar de su vagina. Con un movimiento preciso, todo ese falo de latex negro desaparece hasta la empuñadura dentro de la vagina de su amiguita. Tras la ligeramente áspera goma nota las contracciones violentas de su chica. Está dentro de ella por completo, de una forma inusitada, deliciosa.
La sensación de penetración no podría ser más completa. Cada movimiento de su mano le arranca un orgasmo inacabable. Lo mete y lo saca lentamente, haciéndola gritar. El falo castiga la dilatadísima vagina.
Los dedos que nadan dentro de su cavidad anal hacen el esfuerzo y consiguen
palpar a través de la pared de carne al falo que sin piedad posee la cavidad vaginal...
Y eso definitivamente es el Apocalipsis. La cautiva se corre con un desgarrador grito, presa de terribles convulsiones bajo las cuerdas que aprisionan su hermosa carne hasta el último segundo. Con el orgasmo, un enorme torrente de flujo mana de su cueva, chorreando hasta el codo de su ama.
Se desploma, sin fuerzas.
Ambas jadean, agotadas.
La PRINCESA, lentamente, para no perturbar a su niña, retira los dedos del ano, produciendo una ligera ventosa. Se lo lleva a la nariz, disfruta el íntimo aroma y lame la yema de los dedos en éxtasis.
Después, con mucha delicadeza, extrae el sádico falo. La admira extasiada, brillante, cubierta de flujo, como una joya negra. Se chupa las puntas de los dedos, como habiendo acabado un delicioso banquete. El sabor que experimenta la hace temblar, el sabor a hembra, el sabor más interno, sabor orgánico, salado y dulce al tiempo.
. . .
Se tumba junto a ella, en silencio. La cautiva abre por fin los ojos,
soñolienta. Se sonríen. La cautiva reúne fuerzas y habla en un gemido.

- Pero... ¿Ves? Yo he tenido placer, y tú no has tenido nada, es injusto.
- Oh, sí, cariño -responde ANUSKA-. He disfrutado muchísimo contigo. No importa que no me haya corrido. Al fin y al cabo, alguien tiene que ser la PRINCESA...

miércoles, 27 de junio de 2007

OTRA JOYA PARA ANUSKA...

UNA RELIQUIA...

DEDICADA PARA TI ANUSKA

UN DATO...




No hay placer que sea malo en sí mismo.
Lo que es malo son las desagradables consecuencias que puedan resultar si no se usa la cabeza cuando se decide qué placeres perseguir y cuáles evitar.
Epicuro 341-270 a.c.

HABLAD...




Cuando surgen problemas, todos nos quejamos de la otra parte, no vemos que posiblemente nosotros también hayamos tenido culpa de que algo haya salido mal. Muchos de estos disgustos, nos los podríamos haber ahorrado si la comunicación hubiera sido fluida.

Cuando algo se rompe, es que se tensó demasiado, entonces, ¿por qué arriesgarnos a que eso suceda? Cada vez que hay un problema debería ser comentado a la otra parte, sea tanto por parte del Amo o por parte de la sumisa. La sumisa también tiene derecho a hablar con su Amo y exponerle los problemas que tiene, las cosas con las que no está de acuerdo, porque si no, que tipo de relación sería esta? No sería consensuada en ningún modo, sería autoritarista.

Toda relación BDSM está hecha para disfrutarla, no para sufrir por sufrir, y eso muchas veces las sumisas lo olvidan, ya que se ve el sufrimiento como algo intrínseco en el rol, y muchas veces, se cede por complacer al Amo. Eso no debería ser así, se trata de una relación bidireccional, de intercambio de poder, no de ostentación del poder por parte de uno, y de servilismo total por parte de la otra, sin beneficio alguno.

Pero.. ¿cómo detectar a tiempo que estamos haciendo cosas que no nos agradan, que estamos viviendo situaciones que nos son duras de entender, por el mero hecho de que le queremos complacer, y no queremos perderle, si no hablamos con nuestro Dominante o nuestra Sumisa?. A veces pensamos que entre nuestros poderes está el de la adivinatoria. Hay algunos que sí se dan cuenta y simplemente pasan del tema, porque no quieren implicarse, en mi parecer esos no serían Amos y hay que dejar las cosas claras desde el principio. Y otros, que no lo ven, porque posiblemente vosotras mismas disimuleis para no enfadarle, pero a la larga, eso aflora, y luego es más duro de solucionar.

Cuántas cosas evitables suceden! Todo se soluciona sentándose tranquilamente, Amo y sumisa y exponiendo de forma relajada la evolución de su relación. Eso debería hacerse regularmente, porque a veces suceden cosas y no se perciben hasta que es demasiado tarde.

Se invierte mucho esfuerzo, tiempo, cariño en subir una relación, en hacerla evolucionar, en hacerla "única", ya que se ha trabajado en ella. Así que es una pena que todo caiga en saco roto, por no haberse sentado algún día, y dialogar... Nunca es tarde, hasta que lo es del todo...


Un beso cariñoso, y hablad :)

HAY VUELTA ATRAS?...





Durante estos días no he podido dejar de pensar qué sería de mi vida si por fin me decidiera a dejar el mundo del BDSM. Me tienta,... reconozco que me tienta mucho, aunque creo que sería un esconder la cabeza debajo del ala y no querer volver a arriesgarme a encontrar a alguien que no valorara lo que puedo darle.., como me ha pasado tantas veces...

Pienso en la película "Matrix", cuando a Neo le preguntan si desea tomar esa píldora que va a cambiar su vida, y que no hay vuelta atrás... Cuando yo me adentré en este mundo, nadie me dijo que una vez probado, raramente puedes volver atrás, que el sexo bdsm te complace...

Si lo analizamos, eso significa que algo ha tomado el control de nuestra vida, "dependemos de algo", dependemos del bdsm, y creo que sucede tanto a Amos como a sumisas.

Estoy en uno de esos puntos en los que me debato en dejarlo o continuar, y supongo que muchas y muchos habeis pasado por esto...

¿Puede alguien dar vuelta atrás, y vivir una vida sin BDSM?

sábado, 23 de junio de 2007

SILLA

MALOS AMOS, MALAS SUMISAS?





Honestamente creo que quien se toma en serio el mundo del BDSM no quiere -dañar- a alguien, siempre hay excepciones, claro. Un mundo aparte es la fauna que anda pululando alrededor y alimentándose de la inexperiencia y de la predisposición. Pero no quiero seguir malgastando palabras en esos seres, porque no vale la pena.

Quiero centrarme en los Amos y las sumisas que sí realmente lo son. Todos hemos sufrido rupturas, cosa lógica por otra parte, ya que es una relación que desgasta, en la que te entregas totalmente, y llega un momento en que la fuente ya no mana. Pero esas personas han sido afortunadas, ya que su relación ha sido duradera.

Otras, al contrario, tienen mala suerte, y duran muy poco. Creo que la clave para que una relación sea duradera es la confianza y la comunicación, aparte de tener objetivos comunes. Si el Amo no conoce lo que le agrada a su sumisa, no se lo podrá dar, y si ella lo pide, pues no es de buen recibo, con lo que ahí surgirá un problema. Si va entregándose a su Amo y ve que de vez en cuando Él la homenajea a su manera, se entregará más y más feliz, y eso redundará en ambos. Y eso en absoluto significa debilidad por parte del Amo, sino más bien sembrar cariño. Pero si ella va entregando y recibiendo poco, se irá frustrando, y la entrega será menor.

Se dice que los límites -limitan- al Dominante, pero eso es desde su punto de vista. Desde el de una sumisa, es saber que en tus manos tienes un poco de poder, un salvoconducto, que si sientes que algo va mal, puedes parar la sesión, y eso molesta a muchísimos Amos, el que la sumisa pueda poner fin. Dicen que eso denota falta de confianza, pero la confianza, como todo, se gana. No es más bonito, que esa sumisa vaya cada día rompiendo límites y cediéndote poder? Ese poder se lo habrá ganado el Amo con su esfuerzo, con su buen hacer. Eso es para mi un buen Amo.

Y una buena sumisa es aquella que complace a su Amo, pero sin dejar de ser ella misma, queriéndose, sintiéndose orgullosa de ella misma, porque su Amo lo está, de ahí que la eligiera. Jamás debe permitir que se le pida que cambie, ni moldearla a su antojo, no debe perder su personalidad. Sí, ser educada, disciplinada y entregarse a El, pero no olvidarse de ella misma y de su vida. Si alguien te dice que eres mala sumisa porque no accedes a ciertas cosas, plantéate si estás delante de un mal Amo. Hay limites, y se traspasan trabajándolos, o se quedan así, en límites y punto.

Lo que importa es disfrutar de este don que tenemos, de esta magia de disfrutar tan plenamente. Si no es nuestra pareja adecuada, pues ya llegará con el tiempo. Es ser felices, no autodestruirnos. Quien no es adecuado para nosotros, quizás lo sea para otra persona, y viceversa.

SHIBARI...







El hojojutsu es ( tecnica mas cruda del shibari ) enseñado a los samurais en el periodo del medioevo del japon, utilizado en los campos de batalla donde se necesita en la captura y detencion del enemigo en la forma mas rapida y veloz posible usando las cuerdas; En el estudio de este arte su parte mas secreta son los metodos mas crueles de tortura siendo los psicologicos los mas utilizados.

En el principio del siglo 17 ( epoca de tokugawa ieyasu años 1542-1616 ), las formas mas comunes eran :

latigazos, piedras pesadas que ejercen presión sobre a partes del cuerpo del preso, restricción de movimientos y colgando con cuerdas.

Las cuerdas fueron utilizadas para causar la restricción de las posiciones de la circulación, de la inmovilización y de la humillación para los presos.

En esta técnica, las cuerdas de diversas clases y los colores fueron utilizados, para identificar el crimen del preso, y también su clase social. Las imágenes descriptivas pasadas de las viejas técnicas de Hobaku-Jutsu fueron encontradas en el castillo de Matsumoto, donde las técnicas crueles y violentas comenzaron a ser solicitadas eventualmente como ofertas sexuales y estéticas.

La primera ilustración donde el Hobaku-Jutsu fue utilizado para las ofertas sexuales apareció en el conclusión del período del Edo. Era una época cuando Japón comenzó a abrir sus puertas en el mundo, y los conceptos occidental alcanzaron la nación. A partir de ese tiempo encendido, las técnicas de esta tortura todavía se utilizan para causar placer, belleza y sensualidad. En fantasías sexuales, las cuerdas eran un símbolo de la energía y controlan a mujeres excesivas.

Durante la segunda guerra mundial, Japon tenía un contacto cercano con los alemania y se aprendió varios conceptos del sadomasoquismo del Occidente así como toda la herencia del marques de Sade. Cuando incorporaron todo el él a sus viejas técnicas de la tortura, fue creado el concepto de estético, de la belleza y de la sensualidad del arte, que se conoce hoy como Shibari.

En 1960, el renombre de Shibari había crecido a un nivel donde las sesiones especiales en los teatros fueron organizadas. En Tokio la gente pagó ver un amo el atar de su dorei (esclavo). El amo podía incluso elegir a una muchacha de las audiencias, la desnuda, la ata, suspende y tortura sexual, delante de todos los espectadores.

Shibari es un arte que hasta hoy en día es apreciado por mucha gente, sin embargo no todos les interesa saber de sus origenes. En la primera vez, el shibari y el bondage occidental tienen la función de la inmovilización, pero cuando se observan con más atención se encuentran algunas diferencias. El bondage occidental es una técnica de la inmovilización rápida, no teniendo preocupación con el aspecto estético y no evitándola para marcar la piel con las cuerdas. El shibari exige mucha de capacidad con las cuerdas, y mucho la paciencia, lo que da lugar a un proceso más lento, porque la estética es tan importante. Una clase de "juego" existe mientras que se hace el shibari: caricias, besos y usos del sadismo (palmadas en la cara o bofetadas, por ejemplo), dando por resultado mucho más estímulo, sensualidad y placer. Es una técnica que lleva muchos propósitos, ellos es: sexo, disciplina y tortura.

El Shibari deja los resultados en las marcas de la presión hecha por las cuerdas, y es ideal que el dibujo de la cuerda continúe en el cuerpo del esclavo después de deshacer los nudos sin dejar en el escoreacion ( las marcas rojas en la piel ).
Uno entre muchas armas del ninja era el Kaginawa. Un Kaginawa es un pedazo de la cuerda con un gancho unido al un extremo. A la uno de los sitios internacionales mas grandes sobre Nawa Shibari se indica que esta arma es uno de los orígenes a los tecniques usados en Nawa Shibari ahora. los orígenes de Kaginawa de la escuela guerrera llamaron el ryu de Kumogakure. El ryu de Kumogakure fue fundado en 1532 por Heinaizaemon Ienaga Iga, miembro principal de los ninja famosos de Iga. En el makimono japonés Shoninki a partir de 1682 hay una instrucción sobre cómo utilizar el Kaginawa:

"un Kaginawa se puede utilizar para subir encima de colmo, para atar a una persona o para trabar una puerta"

Muchas escuelas guerreras (ryu) que enseñan las técnicas del Kaginawa tienen relaciones al ninja famoso; Hattori Hanzo Masashige (1541-1596). Hanzo Hattori se conoce comúnmente en Japón para asistir al escape del Shogun Ieyasu el Togugawa de ser capturado por los clanes hostiles y su función como guardia personal para el Shogun hasta su muerte el 4 de Diciembre de 1596. Los orígenes de la familia de Hattori de la prefectura de Iga en Japón y entre los antepasados de Hanzo el Hattori son el Heinaizaemon mencionado anterior Ienaga Iga. Es duro decir si los tecniques Hanzo Hattori usado con el Kaginawa han contribuido a la invención de Dannoshin Toshimitsu Masaki del Manrikikusari (diez mil energías de cadena) hace aproximadamente 300 años, pero Dannoshin Toshimitsu Masaki era el principal guardia central de iedo(castillo de Tokio) y él inventó un número de maneras de tomar a presos con el Manrikikusari. El ryu de Manriki todavía está enseñando a técnicas de Dannoshin Toshimitsu Masaki Tokio céntrica. Otras escuelas que enseñan el armamento en lo referente a Kaginawa, a Manrikikusari etc. son: Dojo del dojo e Genbukan de Bujinkan.

Hojojutsu ha sido utilizado por Bushis y Doshins (policía) por muchos centenares de años, y hay algún Ryus que todavía enseña estos métodos. El sistema moderno Taihojutsu de la lucha enseña técnicas de la cuerda y todavía se practica en la fuerza japonesa del policía. Hojojutsu es un encadenamiento de los caracteres siguientes: Ho - puede ser pronunciado como los toros (capturar, arrestar, detener) y Jo - que se pueden entender como Nawa (cuerda) y Jutsu (técnica). Fondo, dos diversas pronunciaciones del mismo carácter: Hojo-jutsu o Toros-nawa-jutsu. Otra palabra para Hojo-jutsu es Keisatsujutsu. El nombre Hobakujutsu se menciona en muchos Website sobre Nawa Shibari, y una búsqueda conducirá a los acoplamientos con Ninjutsu. Hobakujutsu es áspero la misma cosa que hojojutsu - solamente esto se utiliza más en la conexión con castigos incluyendo la suspensión.

Hayanawa: Cuerda rápida en 4.5 - 6.5 m. A veces un gancho (Kagi) o un anillo del metal se ata al un extremo. Era era muy común que la cuerda fue ocultada en una manga de modo que el opositor no contara con cualquier cosa, así que la cuerda se convirtió en un elemento de la sorpresa en la lucha. Había un refrán de la regla de oro que capturar a presos con una cuerda el tiempo máximo debe tomar a 10 segundos para realizarse.

Honnawa: Cuerda principal en 6.5 - 21 metros. Eso era un elemento básico en el equipo del samurai. Utilizado para escoltar a presos. En el período de Meiji la longitud estándar de la cuerda estaba entre 7 y 15 metros.
Kaginawa: Las prácticas de la cuerda con los ganchos fueron utilizadas del Kumogakure Ryu Ninjas. En algunas de las volutas bien conocidas (Shoninki, Bansenshukai, Ninpiden etc.) usted puede encontrar instrucciones en cómo atar con un Kaginawa.

Sageo: La cuerda que se une a la envoltura de una espada japonesa fue utilizada a menudo para sujetar a presos.

Había tradiciones referentes a los colores de las cuerdas. Estas tradiciones maduradas durante la era de Tokugawa y tienen orígenes de China. Usted puede ser que reconozca las ideas en la arquitectura del edificio a través de Asia del este. Las tradiciones sabidas son:

Cuerda azul: Primavera - este - izquierda - dragón
Cuerda roja: Verano - sur - adelante - Fenix
Cuerda blanca: Otoño - oeste - derecha - Tigre
Cuerda negra: Invierno - norte - posterior - Tortuga

Forzaron a los presos sentarse hecho frente en la dirección que emparejaba el color solamente por favor al ojo de las audiencias. En la prisión las cuerdas eran azules por un período de tiempo. En los días del perro (Julio/Augosto) las cuerdas amarillas fueron utilizadas.

Muchos clanes en Japón utilizaron el color de la cuerda para indicar su estado social. Había nudos para el sexo, el estado social, el carácter del crimen, la fuerza de la física del preso, la capacidad de la resistencia y mucho más. Si ataron a varios presos juntos había nudos especiales para eso también. La durabilidad, la fuerza y la cantidad de los nudos variaron entre Ryus, pero un denominador común era que si el preso intentara escapar las cuerdas, él realizaría que lo ataron de una manera, que cada movimiento tendría el resultado que la cuerda llega a ser incluso más apretada alrededor de su cuello con la posibilidad de estrangulación. Ningun Ryu individual quisiera que otros aprendieran sus técnicas, así que ni se permitió al preso ni cualquier otros mirar cómo fue hecho. Pero ése era optimismo a ultranza. La realidad era que la mayoría de las técnicas del Ryu fueron copiadas por otras.

Ryus que puede visitar si se viaja a Japón : Chokuji Goden Ryu, Eishin Ryu, Fujiwara Ryu, Ittatsu Ryu, Jittetori Ryu, Kito Ryu, Kushin Ryu, Sekieuchi Ryu, Shibukawa Ryu, Shin Shin Ryu, Shinden Fudo Ryu, Shinden Muso Ryu, Shinto Muso Ryu, Tagaki Yoshin Ryu, Takenouchi Ryu, Tenjin Shinyo Ryu, Yoshin Ryu.

Nota: -Es un hecho de que diversos niveles del conocimiento y de entender de las tradiciones japonesas (Shoden, Chuden, Okuden, Kaiden) y ni un Website ni las fotos puede substituir los estudios hechos en un Ryu con tacto y supervisado por un profesor y un sensei cualificados.-


DICCIONARIO DE TÉRMINOS EN BUDO

NIHON GO - - ESPAÑOL
ABUMI ESTRIBO.
AGE ELEVAR.
AGO BARBILLA.
AI ARMONIA.
AMADO BAJO EL CUELLO.
ANATOSHI ATRAPAR.
ARASHI TORMENTA.
ARUKI CAMINAR.
ASSHI PIERNA, PIE.
ATE GOLPE.
ATEMI GOLPE.
ATSU PRESIÓN.
ATTO PRESIONAR.
AWASE UNIR, JUNTAR.
BARAI BARRER.
BO BASTÓN, PALO(180Cms).
BOKKEN SABLE DE MADERA.
BOKU ARBOL, MADERA.
BOKUTO SABLE DE PRÁCTICA (MADERA).
BU ARTES MARCIALES.
BUDO VÍA DE LAS ARTES MARCIALES.
BUDOKA PRACTICANTE DE ARTES MARCIALES.
BUJIN DIVINO GUERRERO.
BUJIN EMBLEMA DE LA BUJINKAN,
COLOCADO SOBRE EL TRAJE DE ENTRENAMIENTO
EN EL LADO DEL CORAZÓN.
BUJINKAN LA CASA DEL DIVINO GUERRERO.
CHUDAN NIVEL MEDIO.
CHI TIERRA.
CHUDAN ZONA MEDIA.
CHUNIN NINJA DE NIVEL MEDIO.
CHU MEDIO.
DAI GRANDE, ELEMENTOS.
DAME MAL (DAME DESU).
DAN GRADO, NIVEL.
DEN LEYENDA, TRADICIÓN.
DO MOVIMIENTO, CAMBIO, CAMINO, VÍA.
DO TRONCO DEL CUERPO.
DOJO LUGAR DE ENTRENAMIENTO.
DOKO TIGRE HAMBRIENTO.
DOME PARAR.
DORI COGER, MEDIR.
DOZO POR FAVOR, ADELANTE.
EMPI CODO.
ERI KUBI CUELLO DE LA CHAQUETA.
FU AIRE, VIENTO, NEGACIÓN.
FUDO INMOVILIDAD.
FUDOZA ASIENTO INAMOVIBLE.
FURI DEJAR CAER, GIRAR.
GAESHI LANZAR, GIRAR.
GAKURE ESCONDER, DESAPARECER.
GANMEN CARA.
GANSEKI ROCA.
GARAMI ENROLLAR.
GARI ENGANCHAR.
GASSHO SIMBOLO DE LA UNIDAD DEL ESPÍRITU Y LA EXISTENCIA.
GATA ESTILO, FORMA.
GATAME APRETAR, SUJETAR, CONTROLAR.
GAWA LADO.
GE BAJO.
GEDAN NIVEL BAJO.
GENIN NINJA DE NIVEL BAJO.
GERI GOLPEAR CON EL PIE, PATADA.
GETA SANDALIA DE MADERA.
GI UNIFORME.
GIKAN BUSCANDO JUSTICIA.
GOE VOZ, TONO.
GOKURAKU PARAISO, CIELO.
GOROSHI MATAR.
GYAKU CONTRARIO, INVERSO.
GYOKU JOYA, TESTÍCULOS.
HAKAMA FALDA PANTALÓN.
HAN MEDIO, MITAD.
HANBO BASTÓN DE 3 PIES(90 CMS).
HANE ALA.
HANE SALTAR, HACER VOLAR.
HANE AGE SALTAR.
HAORI CHALECO SOBRE KIMONO.
HARAI BARRER.
HARA ABDOMEN.
HARA KIRI SUICIDIO RITUAL(CORTAR EL ABDOMEN).
HAYAKU RAPIDEMENTE / RÁPIDO.
HENKA VARIACIÓN, CAMBIO.
HI SECRETO.
HI VOLAR.
HICHO PÁJARO VOLANDO.
HIDARI IZQUIERDA.
HIJI CODO.
HIKI TIRAR.
HIRA PLANO, NIVEL.
HIZA RODILLA.
HIZAMASUKO ARRODILLARSE.
HO DIRECCIÓN, FORMA, PRINCIPIO.
HODOKI AFLOJAR, DESATAR.
HOOI RODEAR.
HOOKO TIGRE RODEANDO.
HON PRINCIPAL, NORMAL, VERDADERO.
HONBU SEDE CENTRAL.
HYO PUMA.
I INTENCIÓN, PENSAMIENTO.
IAI ARTE DE DESENVAINAR EL SABLE.
ICHIMONJI FORMA DE UNO.
IPPO 1 PASO.
IRI ENTRAR.
ITAMI DOLOR.
ITTO SABLE.
JIGOKU INFIERNO.
JIME ESTRANGULAR, PRESIONAR.
JIN HOMBRE.
JOO BASTÓN( 1,20 M ).
JOO EXTREMO, SUPERIOR.
JODAN NIVEL ALTO.
JOO WAN ZONA ALTA DEL BRAZO.
JUMONJI FORMA DE DIEZ.
JUTSU TÉCNICAS, ARTE.
JUTTE PORRA DE METAL.
KA FUEGO.
KAESHI GIRAR ALREDEDOR, LANZAR.
KAETTE CAMBIO DE LADO.
KAGI GANCHO.
KAIDEN CERTIFICADO, DIPLOMA.
KAKU ÁNGULO.
KAMAE POSICIÓN, ACTITUD.
KAPPI SALTO ÁGIL.
KARAMU ENTRELAZAR.
KASHIRA CABEZA.
KATA UNO.
KATA FORMA, PATRÓN.
KATAME ESTRECHAR, ESTIRAR.
KATANA SABLE.
KAWA LADO.
KEN PUÑO SABLE.
KERI PATEAR.
KEYGOGI CHAQUETA Y PANTALÓN
KI SUBIR, LEVANTAR.
KI ENERGÍA, ESPÍRITU, CORAZÓN.
KIAI GRITO, UNIÓN DEL ESPÍRITU.
KIHON BÁSICO, FUNDAMENTAL.
KIMON PUERTA DEL MOUNSTRO.
KIMON MÚSCULO PECTORAL.
KIMONO TRAJE JAPONÉS TRADICIONAL.
KIRI NIEBLA.
KIRI CORTAR.
KIRITSU LEVANTARSE.
KOO GANCHO, PÚA.
KO NIÑO.
KO PEQUEÑO.
KO TIGRE.
KOCHOO MARIPOSA.
KOE VOZ, TONO.
KOGOROSHI MATAR AL NIÑO ( HIJO ).
KOHAI ALUMNO NUEVO, COMPAÑERO.
KOOHOO DETRÁS.
KONPI SALTO RODEANDO.
KOROSHI MATAR.
KOOSEI OFENSIVO.
KOSHI CADERA.
KOTE MUÑECA (TEKUBI).
KOTODAMA CIENCIA SAGRADA DE LOS SONIDOS.
KOTSU HUESO.
KU NIEVE.
KUU VACÍO, CIELO.
KUBI CUELLO.
KUDAKIKUJIKI ROMPER, APLASTAR.
KUUKI AIRE.
KUMO NUBE.
KURI KAESHI (FUKUSHU) REPETICIÓN.
KUZUSHI ROMPER EL EQUILIBRIO.
KYAHAN POLAINAS O CUBRE TABIS.
KYO FALSO.
KYOJITSU FALSO Y VERDADERO.
KYU ALUMNOS GRADO CINTO BLANCO O VERDE.
KYUUBA EQUITACIÓN Y ARQUERÍA.
KYUUDOO TIRO CON ARCO.
KYUSHO PUNTOS VITALES O DE PRESIÓN.
MA AI LA DISTANCIA DE COMBATE.
MAE FRENTE
MAE -E ITTE (KUDASAI) AVANZAR ( POR FAVOR ).
MAKI VOLUMEN, LIBRO.
MATA ESCROTO, MUSLO, INGLE.
MAWASHI GIRAR, CIRCULAR.
MAWATTE GIRAR, ROTAR.
ME OJO.
MEN CARA.
MENKYO CERTIFICADO, DIPLOMA.
MEN UCHI GOLPEAR LA CABEZA.
MI CUERPO, PERSONA.
MIGI DERECHA.
MIKKYOO BUDISMO.
MIMI OREJA.
MU NIEBLA.
MUNE PECHO.
MUSAN DISIPAR LA NIEBLA.
MUSHA GUERRERO.
MUTOO SIN SABLE.
NAGARE FLUÍR.
NAGASHI FLUJO.
NAGE LANZAR.
NAGINATA ALABARDA.
NANAME DIAGONAL.
NASHI NINGUNO.
NE WAZA TÉCNICAS QUE SE DESARROLLAN EN EL SUELO.
NIHO 2 PASOS.
NO DE (POSESIVO).
O GRANDE.
OBI CINTO, CINTURÓN.
OSOKU LENTAMENTE, LENTO.
O SOTO GARI GRAN LANZAMIENTO EXTERIOR.
OMOTE EXTERIOR, FRONTAL.
ONI DEMONIO, MONSTRUO.
ORI ROMPER.
OSAE PRESIONAR, TOMAR.
OTOSHI CAER.
OYAGOROSHI MATAR AL PADRE.
POO DIRECCIÓN, CAMINO, LADO.
RAI TRUENO.
RANSETSU VENTISCA.
REI SALUDO.
ROKUSHAKUBOO BASTÓN DE 6 PIES.
RYAKU LIMITACIÓN, CONTORNO.
RYOO AMBOS, DOS.
RYU ESCUELA, TRADICIÓN.
RYU DRAGÓN.
SAN ÁRBOL.
SANPO 3 PASOS.
SEIZA POSICIÓN ARRODILLADA (SENTADOS SOBRE LOS TALONES).
SENSEI PROFESOR.
SETSU NIEVE.
SHI DEDO.
SHIBARI ATAR.
SHIHAN INSTRUCTOR MAESTRO.
SHIKKOO CAMINAR SOBRE LAS RODILLAS.
SHIKOMIZUE SABLE, BASTÓN.
SHIME ESTRANGULACIÓN.
SHIN CORAZÓN, MENTE, ESPÍRITU.
SHINAI SABLE DE BAMBÚ ( KENDO ).
SHINOBI SHOZOKU (NINJA GI) KIMONO DE ENTRENAMIENTO.
SHINOBIGI CHAQUETA Y PANTALÓN.
SHINTOO IMPACTO.
SHIZEN NATURAL.
SHOOMEN FRENTE.
SHOOTO SABLE CORTO.
SHU MANO, BRAZO.
SODE MANGA.
SOTO EXTERNO.
SUI AGUA.
SUIHEI HORIZONTAL.
SUMIMASEN DISCULPE... ( PARA HACER UNA PREGUNTA / LEVANTANDO LA MANO)
SUTEMI SACRIFICIO.
SUWARI POSICIÓN DE RODILLAS.
SUWARI GATA POSICIÓN SOBRE UNA SOLA RODILLA.
SUWARI WAZA TÉCNICAS ARRODILLADAS.
TABI CALZADO TRADICIONAL, CALCETÍN CON SUELA.
TACHI POSICIÓN DE PIE.
TACHI WAZA TÉCNICAS DE PIE.
TAI CUERPO.
TAI GRANDE.
TAIJUTSU TÉCNICAS DEL CUERPO.
TAIKAI GRAN ENCUENTRO.
TAISABAKI MOVIMIENTOS DE ESQUIVA.
TAISURU FRONTAL, CONFRONTACIÓN.
TAKAGI GRAN ÁRBOL.
TAKE BAMBÚ.
TAKI CASCADA.
TANTOO CUCHILLO.
TAOSHI LANZAMIENTO.
TATAMI COLCHONETA DE PAJA DE ARROZ TRENSADO.
TE MANO, BRAZO.
TEKKO MUÑEQUERAS.
TEN CIELO, ARRIBA.
TEN ROTAR, GIRAR.
TESSEN JUTSU TÉCNICAS CON ABANICO DE HIERRO.
TETSU HIERRO.
TOO CAÍDA.
TOO SABLE.
TO Y.
TOO CABEZA.
TO PUERTA.
TOKONOMA (KAMIZA) LUGAR PRINCIPAL DEL DOJO, DONDE SE MANIFIESTA EL RESPETO POR LA TRADICIÓN QUE SE PRACTICA Y POR LOS MAESTROS QUE LA INICIARON.
TOMERU PARAR.
TOMOE GRAN CÍRCULO.
TOMOE NAGE LANZAMIENTO EN GRAN CÍRCULO.
TORI EL QUE REALIZA LA TÉCNICA, APRESAR.
TSUKE FIJAR, SUJETAR.
TSUKI EMPUJAR, PRESIONAR.
TSURE LLEVARSE ( A ALGUIEN).
UCHI ATACAR, DESTRUIR, DERROTAR.
UCHI DENTRO.
UCHI GAKE LANZAMIENTO INTERIOR CON LA PIERNA.
UCHI MATA INTERIOR DEL MUSLO.
UDE ANTEBRAZO.
UKE EL QUE RECIBE LA TÉCNICA, RECIBIR.
UKEMI DEFENDER, CAER CON CONTROL.
URA DENTRO.
USHIRO DETRÁS.
USHIRO-E ITTE (KUDASAI) RETROCEDER ( POR FAVOR )
WAGI CHAQUETA.
WAZA TÉCNICA, HABILIDAD.
YA FLECHA.
YAMABUSHI MONJES GUERREROS DE LA MONTAÑA.
YARI LANZA.
YASUNDE (KUDASAI) DESCANSE ( POR FAVOR ).
YOI BIEN (YOI DESU).
YOKO LADO, LATERAL.
YOKOMEN LATERAL DE LA CABEZA.
YOROI ARMADURA.
YOSHIN ESPÍRITU ELEVADO.
YUDANSHA PRACTICANTES CON CINTO NEGRO.
YUME NO MAKURA SUEÑOS.
YUGAKE GUANTE DEL ARQUERO.
YUMI ARCO.
ZANSHIN ESTADO DE ALERTA, MENTE ABIERTA Y ATENTA ANTES Y DESPUÉS DE CADA TÉCNICA..
ZEN FRENTE.
ZENPOO HACIA ADELANTE.
ZEN WAN ANTEBRAZO.
ZEOI CARGAR A LA ESPALDA.
ZOORI ZAPATILLAS DE PAJA, CHANCLA.
ZUBON PANTALÓN (HIMO: CORDONES DEL PANTALÓN


Más allá del “ars erótica” . El bondage goza de espontaneidad y de técnica, del aspecto físico y del mental. En Japón, uno de los países donde más se ha desarrollado esta práctica, el Nawa Shibari fue un importante instrumento durante la guerra. En el tiempo de las cruzadas y de la inquisición, el cristianismo supo también encontrar su hueco para él como instrumento de tortura. Desde su nacimiento, el bondage ha estado presente en diferentes lugares y culturas llegando hasta nuestros días como algo genuino. Sinembrago hay grandes diferencias muy evidentes entre occidente y oriente, El termino bondage significa esclavitud. No es de extrañar que se utilice para hacer referencia a esta práctica, ya que, simplificando, consiste en reducir a una persona privándola de movilidad completa o parcialmente. Cualquier material u objeto que lo permita es válido caer en esa aseveracion es completa y llanamente equivocado puesto que necesita de llenar ciertos requisitos. Las técnicas occidentales, por ejemplo, se dan satisfechas con ello. Si nos adentramos en las orientales, encontraremos que no es suficiente, un bondage completo será un conjunto de tramas capaces de realzar o restringir las distintas partes del cuerpo a parte del hecho de que pueda o no inmovilizar a la víctima por decirle de una manera. Una vez conseguimos privar a alguien de su autosuficiencia, sacando a flor de piel su vulnerabilidad, sensibilizando no solo su cuerpo sino también su mente y su alma, solo nos queda ver como nos necesita y desea, qué fórmulas utiliza para expresarlo, y disfrutar de todo ello.
El dominante disfruta del control de la situación y del poder de moldearla.

Compaginar unos nudos con la incapacidad de ver, haciendo que la víctima quede enajenada de su entorno, inconsciente a él, puede fundir su interior a su exterior y a ambos a las cuerdas provocando así una sensación extraña. Que necesite de nuestro tacto, de una palabra, de cualquier gesto nuestro hacia ella y que la lleve incluso a la suplica querer obtenerlo. Se trata de potenciar nuestras acciones interfiriendo directamente en el estado natural de la víctima y hacérselas anhelar eliminando cualquier razón que pudiera reprimir su deseo. Con suma frecuencia la gente se aleja de la realidad. El bondage puede resultar peligroso, una de las practicas más peligrosas del SM. Para jugar de forma segura, el activo debe poseer unos mínimos conocimientos y, aun así, no estará libre de pena si se dedica a estrecharlos. Cualquier error de tiempo, un nudo mal puesto o la obstrucción de un riego sanguíneo puede llegar a acarrear problemas de salud serios. Problemas que ni el spank ni las agujas, en niveles que creemos inofensivos, ocasionarían. Es decir, hablar de “safe bondage”, significa hacerlo del conocimiento que posee quien ejerce de activo, conocimiento del que muchas veces no podemos estar completamente seguros.

Los varios estilos de artes marciales fueron desarrollados en este tiempo y contexto. Hojojitsu era especialmente la provincia de la "policía local." Entre las armas comunes que llevaron estaban las espadas, los abanicos de hierro, el yute, y las cuerdas de Hojojitsu. Las cuerdas fueron encubiertas en las mangas, o debajo del kimono externo roped a través de los hombros similares a algunas pistoleras del hombro ahora usadas para los armas de fuego. Había métodos otros y lugares para llevar y para cubrir las cuerdas.

Shibari-kubi: Decapitación estando atado. Idéntico al kiri-ume, excepto en el hecho de que no se libraba al condenado de sus ataduras en el momento de la ejecución, e incluso se le enterraba también atado.
También se introduce el Kusari, o la cadena cargada, que también fue utilizada para disparar y para atar a opositores. También fueron llevados una barra claveteada y otros dispositivos que enredarían y tuercen intencionalmente los kimonos que fluyen, atando intencionalmente con sus propios trajes. Las varias ilustraciones entonces se muestran, demostrando las armas policíacas y cómo fueron llevadas y utilizadas. Los conocedores de Hojojitsu dieron vuelta a sus habilidades a los varios artes y artes. Los varios estilos del vestido tradicional del japonés son demostrados, incluyendo la armadura, ninguna de la cual tiene botones o hebillas, pero llevados a cabo en lugar por las cuerdas elaboradas, atadas con precisión.

Métodos de usar la cuerda conjuntamente con un anillo claveteado pesado usado en el dedo medio. Los lugares de llevan dentro de las mangas del kimono, del etc. Los métodos demostraron de usar la cuerda dentro de su manga al asir el brazo de otra persona, deslizando la cuerda hacia fuera sobre su brazo y sobre el suyo etc hay muchas variantes y variedades.


SEGURIDAD

En cualquier consideración de estas prácticas, vale el cotizar de las diez reglas del bondage:

- Sea experto en cada bondage que usted emprende.
- El bondage debe ser apretado un poco, no apretado.
- Cerciórese de que sus dedos puedan deslizarse entre las cuerdas y la carne.
- Determínese cuánto tiempo cada bondage puede ser aguantado con seguridad mirando el reloj.
- Comience dentro de 15-20 duraciones minuciosas antes de trabajar hasta períodos más largos.
- Nunca deje cualquier persona que usted no sabe ni que confía en completamente el lazo usted para arriba.
- Negocie los bondages que ocurrirán.
- Defina claramente los límites.
- Convenga en la palabra segura.
- Nunca cruce los puntos del pulso con la presión directa de las cuerdas.
- Nunca utilice las cuerdas a través del frente de la garganta.
- Guarde un par de tijeras o de un cuchillo para cortar el bondage en una emergencia.
- Guarde siempre un excedente cercano del tiempo a la persona.
- Compruebe constantemente para saber si hay entumecimiento, descoloración, y la piel fría como indicaciones que la circulación esté cortada.


NOTA: espero que este breviario sea de utilidad para concer algo de este arte-tecnica que no se aprende con el simple hecho de leer que haya despejado dudas o haya despertado interes en la lectura y arrojado algo de luz en conocimiento del mismo donde no existe titulo ni cinta de color que distinga grado, ( o se sabe o no se sabe ), solo recomendando que la lectura simpre es un buen habito.

miércoles, 20 de junio de 2007

MALA,,,,

Niña mala y rebelde, mujer salvaje, indócil hembra de labios lascivos, de manos atadas, de brazos alzados. Voy a domarte, mujer indomable, voy a castigarte por tu rebeldía, voy a poseerte y a hacerte mi esclava, mi puta, mi perra, mi dócil sumisa que me ofrecerá su cuerpo de hembra caliente para ser gozado y usado a mi antojo.
Voy a desnudarte, niña mala y rebelde, voy a arrancarte el vestido que ciñes a tu carne, para dejar tu piel desnuda al acecho de mis manos y mi boca. Voy a hacer jirones con tu ropa, descarnándola de tu carne con violencia, para dejar a la intemperie tus hombros seductores, tus pechos menudos y armoniosos, la hermosa orografía de tu espalda, el oasis de tu vientre y de tu ombligo, la vertiginosa curvatura de tu cintura y de tus caderas, la prominencia lujuriosa de tus nalgas, la infinita belleza de tus muslos apretados.
Voy a romper tus bragas minúsculas y frágiles, para que quede al aire tu coño deseado, tu coño aún cerrado y oculto entre tus piernas, presentido en la suave línea del vello de tu pubis, incitante, excitante, tu coño de hembra salvaje, de niña rebelde, de mujer desnuda y atada, dispuesta ya para la doma y el castigo, para la posesión absoluta de su cuerpo caliente y tembloroso.
Tu cuerpo entregado como una ofrenda para mis manos que lo recorren y lo moldean, dibujando sus contornos con profundas caricias, centímetro a centímetro de tu piel suave y ardiente. Mis manos posesivas y dominantes que esclavizan tu cuerpo sometido de puta indomable. Te rebelas, te agitas, indefensa e indócil, pretendiendo inútilmente escapar de mis dedos que conquistan tu carne de fuego, que aprietan tus pechos y pellizcan tus pezones, que separan tus piernas para hurgar y penetrar la húmeda caverna de tu coño, que te hacen gemir por vez primera, el primer arrebato de un placer al que acabarás sucumbiendo inevitablemente.
Gimes y te agitas, jadeas suavemente, se te entrecorta el aire entre los labios suspirantes. Los míos te hablan, te susurran al oído palabras desenfrenadas y repletas de deseo, te ordenan y te miman, te someten y te rebelan. Cuando callan, te besan y te comen, te lamen y acarician, te llenan de saliva y de lujuria, te muerden con dulzura, te devoran la piel, te sellan tus propios labios con besos profundos y calientes. Y te anuncian poderosos el castigo venidero que te hará suplicar entre gemidos, niña indomable, mujer vencida, hembra sometida al dolor que te infrinjo, al placer que te provoco.
Suplicas, te retuerces, gritas como una fiera desbocada y salvaje, cuando el látigo muerde tu carne de puta sometida. Tensas el cuerpo, aprietas las manos atadas, las nalgas ofrecidas para el nuevo impacto del cuero sobre tu carne lastimada. Un nuevo grito, una nueva súplica, un nuevo golpe certero sobre tu piel, sobre el vientre agitado y convulso, sobre los pechos firmes, sobre los pezones erectos por la excitación, por el deseo que crece en ti a cada golpe, el deseo rebelde de ser definitivamente domada y vencida por tu dueño.
Sudorosa y jadeante, cumples dócilmente mi orden de arrodillarte cuando te desato. Te arrodillas ante mí, desnuda y hermosa, tu piel enrojecida por los azotes, tus ojos brillantes y profundos, tus labios lascivos, entreabiertos y excitantes, tu rostro aniñado de joven hembra sometida, de puta domada, dispuesta y ofrecida para el placer de su amo. Ante ti me desnudo y te entrego la completa erección de mi verga henchida de deseo para que selles con tu boca tu absoluta sumisión.
Niña mala y rebelde, prisionera y de rodillas, salvajemente lames mi sexo endurecido, violentamente tragas y destragas la carne palpitante y mojada por tu lengua, hasta hacerme gritar por el placer que recorre mi cuerpo cuando mi verga escupe a borbotones su leche caliente sobre tu boca indomable de mujer salvaje, de indócil hembra, de ardiente esclava castigada y poseída por mis manos, mis labios y mi sexo que te hacen mía, completamente mía, mi puta, mi perra, mi dócil sumisa, mi tierna mujer indomable, mi niña vencida, gozada y usada al antojo de mis deseos.

SORPRESA...

Después de nuestro primer encuentro, entre Maria y yo se estableció una relación muy simple. Ella estaba a mi disposición, satisfacía todos mis caprichos, se entregaba a todos mis juegos. Nunca la llamé esclava, ni ella a mi amo. ¿Para qué? Ni ella ni yo nos engañábamos. Era un juego, en el que separábamos claramente el resto de nuestras vidas, de aquella especie de oasis. Además, ¿quién mandaba y quien obedecía? Cuantas conversaciones tuvimos... Cuantas tardes en aquel café, ambos juntos, yo explorando y ella dejándose explorar sus fantasías, para que luego, un día cualquiera, por sorpresa, se hicieran realidad. Si, ¿quién mandaba?
Esta tarde que recuerdo ahora, yo estaba de nuevo en el piso que utilizábamos repetidamente para nuestros encuentros. Me encontraba sólo, y mientras me preparaba una copa, tomé mi móvil y la llamé.
-Maria..
-¿sí?
-dentro de 45 minutos en el piso.
-De acuerdo. ¿Qué me pongo?..Ella ya sabía que debía preguntarme siempre como tenia que vestirse para reunirse conmigo. Y, además, con el tiempo, había reunido una bonita colección de lencería que yo le había ido suministrando. Aunque hoy, no me apetecía que utilizara demasiada ropa.
-El abrigo negro, las medias rojas, los zapatos rojos de tacón... Nada más.
-De acuerdo.
-Ah, Maria, y dos fotos.
-Como digas.
Colgué y me senté a esperarla con calma. En mis pantalones ya se dibujaba cierta excitación. Esta tarde yo tenía preparada una novedad muy especial para Maria, y yo ya estaba disfrutando por anticipado.
No habían pasado ni veinte minutos, cuando sonó la alerta de mensajes de mi móvil. Abrí el correo, y, si, efectivamente, allí estaban las dos fotos enviadas por Maria, tomadas por ella con su propio móvil. En la primera, estaba de espaldas a la cámara, completamente desnuda, a excepción de sus medias y los zapatos, inclinando su cuerpo hacia delante y apoyándose en la pared, como ella sabía que me gustaba. En la segunda, ya se había puesto el abrigo, aunque lo mantenía sin abrochar de frente a la cámara, para demostrarme como iba a salir a la calle para reunirse conmigo.
Mi excitación aumentó, y no pude evitar frotarme un poco la polla por encima de mi pantalón. Realmente Maria sabía ser muy obediente, sí.
A la hora convenida llegó. Le abrí la puerta, y ella entró. Eran ya unas cuantas citas con ésta, y ella era realmente muy aplicada. Sin que yo cerrara la puerta, se quitó el abrigo y me lo entregó, y caminó después lentamente hacia el dormitorio.
Me recreé en la visión de su culo desnudo, cerré la puerta y entré yo también en el dormitorio. Ella ya estaba en su posición habitual, de pie, con las piernas ligeramente abiertas, sus manos en la espalda, esperándome. Me miraba, aunque no podía evitar echar alguna ojeada a lo que yo había depositado encima de la cama.
De esa cama cogí unas esposas y se las puse, mientras le besaba despacito la espalda. Y situándome enfrente de ella, la saludé de la manera a la que la había acostumbrado, es decir, metiendo dos de mis dedos en su sexo, moviéndolos de arriba a abajo, primero despacio, luego un poco más deprisa. Ella respondió como siempre...cerró los ojos , gimió , se inclino ligeramente hacia mi , apoyó su cabeza contra mi pecho..Su coño totalmente depilado chorreaba ya, como siempre...
Retiré mi mano, le quité las esposas, y le dije a Maria:
-Ponte el vestido que está encima de la cama.
Abrió los ojos, y aunque su cara, ya totalmente roja de excitación, indicaba que necesitaba mas sexo, y que lo necesitaba ya, se acercó a la cama, tomó el vestido y se lo puso, dándose luego la vuelta hacia mi, para que yo contemplara como le quedaba.
Y, realmente, el vestido le sentaba como yo quería que le sentara. Como a una puta. Era un vestido negro, de látex, cortísimo, ya que apenas le tapaba el culo. Sin mangas, con un escote amplísimo que dejaba la mayor parte de sus pechos al descubierto, y además se le pegaba al cuerpo recalcando totalmente sus curvas.
Le volví a esposar las manos a su espalda, la puse de frente a la cama e hice que se arrodillara.
-Inclínate, Maria.
Si, ya la tenía como yo quería. Su cabeza, sus tetas y su vientre sobre el colchón, sus rodillas en el suelo, sus manos esposadas. En esa postura, el vestido ya corto de por sí, se levantaba un poquito más, mostrando una espléndida vista desde atrás de su vulva y de gran parte de su culo.
Me senté en la cama a su lado y le subí todavía un poco más el vestido. Mi mano empezó a recorrer su culo, hurgaba entre sus piernas... Le di el primer azote. Ella gimió. No lo podía disimular, le encantaba. Sus gemidos eran como llamadas de socorro, pidiendo más azotes. Y le di otro. Y otro... Primero una nalga. luego otra...
-¿te gusta, eh, Maria. ?
-Sii...
-¿por qué te gusta tanto? ¿Por qué eres una putita?
-Si,... soy una putita...
-¿qué más eres, Maria?
-Tu putita. soy tu putita...tu perrita...ahhh...
Entre azote y azote, de nuevo mis dedos se introducían en su coño. Ella ya se había corrido, pero la humedad afloraba de nuevo. Mi polla estaba a punto de reventar mis pantalones, pero todavía no era el momento.
Me levanté, y ante la cara de sorpresa de Maria, marqué un número en mi móvil.
- Hola. Ya puedes subir.
La cara de Maria era un poema. Mezcla de sorpresa, asombro, excitación y deseo. No se atrevía a mirarme, seguía inmóvil, con el culo al aire, rojo, esperando..
Llamaron a la puerta, y dejando a Maria tal y como estaba, fui a la entrada y abrí. Era un chico joven, de unos 24 años de edad, al cual yo había seleccionado previamente.
Sabía muy bien a lo que venía y su cara ya reflejaba la excitación que sentía.
-Hola, dijo.
-Hola, pasa. Vete al salón y espéranos allí. Ahora vamos.
Volví a la habitación dónde Maria seguía tal y como la había dejado. La levanté..
-Maria, tenemos visita. ¿verdad que la vas a tratar bien..?
-Sí..
-¿verdad que te vas a portar como la putita que eres?
-Siii...
Le bajé el vestido.
-Espera, te falta algo para estar mejor vestida.
Cogí de la cama un bonito collar con correa y se lo puse... Ella estaba ya con esa cara que yo ya conocía tan bien. Se sentía humillada, pero eso la ponía fuera de sí, la convertía en una perrita en celo.
-Vamos...
Tiré ligeramente de la correa y ella me siguió caminando hasta el salón. Allí ya estaba el chico, Javier, totalmente desnudo sentado en un sillón. Su polla estaba totalmente tiesa, y era un aparato de proporciones considerables y bastante gordo. El chico estaba algo nervioso, pero no pudo evitar el llevarse la mano a su polla cuando nos vio aparecer.
Situé a Maria de pie, frente al chico, y yo me puse por detrás de mi chica.
-¿Te gusta esta zorrita, Javier?
-Ufff... Siiii... Dios, me la follaría ahora mismo..
-No corras, hombre... si todavía no la has visto bien...
Mientras yo decía esto, lentamente subía el vestido de Maria hasta su cintura. Javier se tocaba enfrente de ella, viendo su coñito, y viendo de nuevo como mi mano aparecía y desaparecía entre sus piernas...
-Y mira sus tetas. Le bajé el vestido, que ahora era ya sólo un trozo de tela enrollado en su cintura... Mis manos ahora, por detrás de Maria, tocaban y masajeaban sus pechos. Apretaban sus pezones... El ritmo de la masturbación de Javier aumentaba..
-Maria, de rodillas... dije..
-Ella obedeció, y su cara quedó a escasos centímetros de la polla de Javier. Ella miraba fijamente esa polla, su boca quería abrirse... Con mi mano lleve su cabeza hacia esa polla y ella empezó a lamerla, entre los suspiros de Javier... este se puso de pie y le metió ya de lleno en su boca sus cerca de 18 cms...
Por mi parte, yo ya me había desnudado y me situé al lado de ellos. Javier no aguantaba más y se corrió echando un gran chorro de leche en la cara de Maria ...
-Lámesela bien, mi niña, le dije. Lámesela...
Le quité las esposas...
-Ahora vas a chupármela a mí... pero luego te vamos a follar los dos. Así que, vete poniéndosela dura otra vez a nuestro invitado..
Maria se aplicó a la tarea. De rodillas, chupaba casi con desesperación mi polla , mientras que con una mano empezaba a masajear la polla de Javier, que, maravillas de la juventud, empezaba a mostrar un aspecto imponente de nuevo...
-Maria, a cuatro patas...
Se colocó obediente, colocando su culito bien hacia arriba, y yo la penetré por detrás...
Mientras la follaba, le daba unos cachetitos de vez en cuando en su trasero. javier ya se había colocado enfrente de ella y había vuelto a meter su polla en la boca de Maria.
Javier y yo intercambiamos las posiciones... Maria, que era multiorgásmica, ya se había corrido entre gritos, otras dos veces...
-Eres una zorrita, Maria... ¿cuántos tíos voy a tener que traerte... ?Le decía yo mientras me la chupaba...
-Si, soy una zorra... tú lo sabes. soy tu zorra...
-Hoy eres mi zorra y la de Javier... Enséñanos lo que sabes hacer...
-Javier y yo nos retiramos ligeramente y Maria siguió a cuatro patas, ahora sola, masturbándose para nosotros..
-Toma, mi niña, usa esto...
-Maria tomó un vibrador y empezó a metérselo y sacárselo frenéticamente, jadeando de nuevo, hasta que volvió a correrse...
-¿has visto Javier? No tiene límites... y seguro que quiere más... ¿quieres más, Maria?
-Siii...
-Ven, perrita... La tomé de la cadena y me siguió dócilmente hasta la habitación. Javier iba detrás de nosotros con la mano en la polla otra vez...
-Échate en la cama...
Se echó en la cama, y até sus manos a las esquinas. Abrí luego sus piernas, y también las até a las patas de la cama. Estaba totalmente inmovilizada, pero aún así, sus caderas se movían ligeramente, alzaba algo su culito... Quería más..
Me subí sobre ella y la penetré rápidamente. Ella dio un gritito, aunque no pudo dar muchos mas, porque Javier ya estaba a su lado de nuevo, haciendo que lamiera su polla. Yo no aguantaba más, la estaba follando ya frenéticamente, y, sacando mi aparato, me corrí en sus tetas. Javier aprovechó y ahora fue él el que rápidamente se puso a cabalgar a Maria...No tardó demasiado de nuevo en correrse encima de ella...
Maria jadeaba, atada, los ojos cerrados... su coño encharcado... sus brazos se habían relajado, y permanecía en esa quietud que sigue al orgasmo.
Miré a Javier y le dije:
-Adiós, Javier.
Javier lo entendió. Lo sabía desde antes de entrar al piso. Sin decir palabra, rápidamente, se duchó, se vistió y se marchó, mientras Maria y yo, nos quedábamos juntos en la cama. Ella todavía atada, mirándome...

lunes, 18 de junio de 2007

PRIMERA SESION...

Siempre he reconocido que no tengo mucha experiencia en cuanto a técnicas de BDSM, pero no he de negar que sí he vivido "la primera sesión" con más de una y de dos personas, con lo cual creo que sí puedo puntualizar ciertas cosas, no de índole técnico sino más simples, esas que hacen que tengamos miedo o terror, o incertidumbre a lo que puede suceder. La primera sesión con alguien siempre tiene una parte de riesgo, seamos sinceros, aunque hayamos hablado con tal sumisa o tal Dominante un montón de veces, nunca sabemos lo suficiente, siempre hay esa duda de que puede suceder, como podemos reaccionar, si esa persona habrá mentido, o nos dará problemas.Estamos en una sala de chat, o en msn, o en cualquiera de estos sitios. Se nos acerca una sumisa, o un Dominante a una sumisa que ha despertado su interés. Continúan hablando, en privado, a diario, por teléfono si hay la suficiente confianza, y deciden que ambos quieren o bien tener una sesión esporádica (que suele suceder) para probar qué es esto, o quieren iniciar una relación y planean su primera sesión.Siempre se habla del peligro que puede correr una sumisa en un primer encuentro, como si solamente fuera patrimonio del hombre el "usar" o "engañar" al otro. Recuerdo que planeando una sesión esporádica con alguien yo le dije que tenía mucho valor confiar en mi, que no me había visto jamás en persona, y que solo habíamos chateado, y me contestó, que el peligro era recíproco, que yo también podría ser una persona peligrosa, o incluso cabía la posibilidad de que luego pudiera denunciarme por violación o lo que sea, digamos que yo también me exponía.Es obvio, que lo mejor, lo idóneo, es no apresurarse, notificar a alguien donde vas o con quien estas. Quedar antes a tomar una copa en un bar, y charlar con esa persona antes de lanzarse a una sesión de golpe y porrazo, para ver su mirada, su expresión. Pero no siempre lo hacemos, nos aceleramos, confiamos.. Y luego vienen las desilusiones, los disgustos, los desengaños, uno que espera más del otro. Un encuentro que se planea esporádico, y la otra persona se "engancha" y quiere más.Creo que también sería interesante intentar no dejar marcas importantes, o muy visibles, más si la sumisa tiene pareja. Creo que son cosas que han de dejarse muy claras antes de lanzarse hacia esa sesión.Yo recomendaría conocerse antes, y esperar un tiempo, pero sinceramente yo me he arriesgado varias veces, me salió bien, pero podría no haber salido así.

LA ESCALERA...


La empresa había puesto a su disposición un chalet adosado con varias plantas y garaje. Tenia un amplio salón y lo que más la gustó fue que desde su habitación se podía acceder al trastero por una escalera. Era un trastero en forma abuhardillada. Estaba vacío y solo lo usaba para tender a secar la ropa húmeda. En el techo tenía un tragaluz enorme y su sueño romántico era hacer el amor viendo por él las estrellas...
La escalera se bajaba tirando de un gancho. Era de madera y caía con una leve inclinación, casi verticalmente.
Allí era donde su amante la ató desde el primer día, el día que se conocieron y que la propuso un juego un tanto especial....
Para no hacerla daño, forró los peldaños con toallas. Allí la ató las manos por encima de su cabeza, de forma que sus brazos quedaron estirados.
Para ese juego, la quitó los pantalones y la dejó solo con una amplia camiseta y la ropa interior.
Luego soltó los corchetes del sujetador y sus senos se precipitaron sobre el escalón golpeándose con suavidad. En esa postura, hizo reposar sus grandes tetas entre dos peldaños.
Atada con los brazos hacia arriba, pudo sentir cómo sus manos la recorrían entera. Primero sus contornos, luego sus partes femeninas... siempre por encima de la ropa. Las caricias eran super excitantes. La agradó sentir cómo la sobaba los pechos por encima de la tela, cómo bajaban las manos hasta las nalgas y se recreaban en sus glúteos...
Aunque estaba a su espalda, perfectamente se daba cuenta que las manos, al tocarla por encima de las bragas, iban descubriendo sus nalgas... Sus ojos se clavarían en ellas mientras sus dedos recorrían y exploraban ese nuevo territorio.
Su mirada descubriría esos pequeños hoyitos en su piel... esa celulitis que poco a poco iba creciendo en sus muslos...
Atada, medio desnuda, sin poder moverse, disfrutaba mientras las manos se introducían bajo la camiseta y subían por la espalda hasta volver a apoderarse de los pechos y jugar con los pezones...
La estremecía esa extraña sensación de no responder a las caricias que recibía....
La encantaba sentir como, sin levantarla la camiseta, la sacaba las tetas de las copas del sujetador, como se los masajeaba, se los estrujaba con fuerza o acariciaba con dulzura haciendo levantar los pezones...
Luego, cuando menos lo esperaba volvía a metérselos y volvía a sentir las manos perdidas por todo su cuerpo....
Pronto vino la venda en sus ojos... El podría contemplar todo su cuerpo y ella no... podría verla desnuda, mirarla obscenamente y ella no sabría nada de sus gestos, de sus miradas, ...
Primero la levantó la camiseta y liberó completamente sus pechos... Quedaron así desnudos.. caídos ante sus ojos... La tuvo así unos momentos, inmóvil, sin tocarla... Sabía que estaba frente a ella mirándola fijamente, observando cada detalle de la forma de sus senos...
Los tenía grandes duras preciosas... a pesar de eso, sentía cómo los hombres la miraban deseosos por la calle....
El saber que la miraba... hizo que sus pezones se levantaran aun más.... Esa turbación la hizo sentirse completamente desnuda...
La dejó así hasta que la tela fue cayendo suavemente hasta volver a cubrir sus pechos...
Luego vinieron los juegos ....
Un suave pañuelo de seda fue subiendo por sus piernas... por dentro de su muslos... La sacó de nuevo los pechos y los acarició con él mientras mimaba sus pezones y mordisqueaba el lóbulo de su oreja haciéndola estremecer...
Un plumero con sus miles de hilos rozando sus pechos la puso la carne de gallina... Cuando se internó entre sus pierna rozando el sexo, aun oculto tras sus braguitas, miles de cosquillas hicieron temblar sus carnes... Creyó no poder resistirlo...
La fue tocando con diferentes objetos por todo su cuerpo hasta que por fin, las manos la bajaron muy despacio las bragas hasta detenerse debajo de las rodillas... Fue sintiendo la presión del elástico de las braguitas casi centímetro a centímetro sobre su piel... Fue sintiendo centímetro a centímetro su desnudez.... Hasta que se detuvo del todo... Con su sexo, expuesto y por fin despojado de su cobijo, se sintió doblegada a sus caprichos...
Recogió su camiseta desnudando toda su espalda. Por el sonido de sus pasos supo que se alejaba... Podía ver tranquilamente su culo, disfrutar de su imagen....
¿Qué pensaría al verla así?....
El plumero con sus mil hilillos volvió a bajar desde su espalda, deteniéndose unos instantes en sus nalgas, hasta llegar finalmente a sus pies.... De nuevo un excitante escalofrío la recorrió...
Los dedos apretaron suavemente uno de sus erectos pezones....
Ahora la contemplaría por delante... El mango del plumero se internó entre sus piernas... De atrás hacia delante recorrió su vagina separando sus labios...
No la tocó más...
Escuchó el ruido de un encendedor... Una fuerte calada y el humo estrellándose en sus pechos...
Seguramente sus ojos estarían recorriéndola entera... Sus miradas juzgarían sus formidables pechos... examinarían con detalle su cuerpo... Estudiarían sus secretas vergüenzas de mujer...
Ahora si presumiría de haberla visto absolutamente desnuda... podría describirla delante de cualquier hombre....
La incomodó un poco su silencio... Era indudable que la estaba mirando... seguramente sus ojos estuvieran clavados en su sexo...
De repente, la aspereza del cepillo redondo de púas recorrió su cuerpo... Bajó rodando por su espalda... se movió atrevido sobre sus nalgas para bajar y subir mil veces por sus piernas... Se internó audaz en el interior de sus muslos... Sus púas metálicas se clavaron ligeramente en la base de sus senos... Sus tenues arañazos la sobrecogieron... Sobre todo cuando peinaron el vello de su pubis...
Luego fue el frío metal del abre cartas el que tensó aun más sus sensibles pezones....
La esponjilla del maquillaje acarició rostro....
Todos los objetos que caían en sus manos servían para deslizarse sobre su piel causándola mil sensaciones placenteras... haciéndola desear que la desnudara del todo, que no le estorbar nada mientras jugaba con su cuerpo... Aguardaba impaciente que la quitara las ataduras y así poder liberarse de la escasa ropa que tenía encima...
La hubiera gustado estar completamente desnuda para él... que no encontrara ningún obstáculo a sus caricias...
Disfrutó hasta el último segundo cuando su varonil pecho, ya desnudo se apoyó en sus desnudas nalgas y subió restregándose por su trasero hasta sentir la punta de su verga dura rozarla...
¿Cuándo se había desnudado?
De repente volvió a subirla las bragas... Estaba muy húmeda y deseaba ardientemente que al menos con sus dedos la tocase su sexo...
Se quedó unos segundo pensando qué nuevo juego la esperaba mientras sus manos la recogían aun más la camiseta y la sacaban los pechos...
Se imaginó qué aspecto tendría así, atada en una escalera, con la camiseta recogida entorno al cuello y los pechos asomando entre los peldaños... Se sintió un poco ridícula...
Notó su lengua lamer con suavidad uno de sus pezones... Luego sus labios se apoderaron de él y comenzaron a succionar con fuerza... Sin utilizar las manos, su boca recorrió sus senos excitándola aun más...
Sus pezones estaban erguidos, tiesos, duros como guisantes... casi hasta la dolían de la excitación....
Sin que sus labios descansaran ni un segundo, las manos se metieron entre los peldaños y tiraron de su cuerpo... Sintió el calor de su polla al lado del ombligo y gimió de gusto....
Una de sus manos se apoderó de sus glúteos y la acercó todo lo que pudo... Los peldaños la aprisionaban impidiendo su avance...
Con la otra mano, dirigía su pene haciendo extraños dibujos sobre su estómago.... Sentía el sofoco de su sexo y cada vez deseaba más y más que ese pene se perdiese dentro de ella....
Lentamente, rozándola mientras la rodeaba, volvió a colocarse a su espalda... Sus manos fueron retirando un lateral de las braguitas hasta descubrir completamente su coño... El elástico de las bragas la apretaba y la molestaba... iba a decírselo y a pedirle que se las quitara, que se las arrancara si era necesario, cuando sintió un leve roce que la hizo callar....
Sin ayudarse con las manos su pene recorrió todo su sexo,... resbaló dócilmente entre sus mojados labios, llegando en varias ocasiones a tocar su botón más íntimo... Se ruborizó al notarse tan húmeda.... al exhibirse tan empapada delante de un hombre...
Jugó de esta forma tan exasperante hasta que encontró su abierta entrada....
Lentamente fue introduciendo en ella su punta.... Se quedó quieto unos instantes... Luego reanudó su lenta aventura provocando un largo y prolongado gemido....
Despacio, muy despacio, fue introduciéndose en ella haciéndola sentir hasta la mínima rugosidad.... Con la misma lentitud fue retirándose... Así una y otra vez....
Entregada, dejó caer su cabeza mientras suspiraba al compás de sus rítmicos movimientos...
Dueño ya de su coñito, empezó a meter y a sacar su polla sin concederla un segundo de respiro....
El follarla con la ropa puesta, sin desnudarla del todo, era parte del juego...
Casi sin darse cuenta fue bajando y arqueando su cuerpo todo lo que las ataduras la permitían... Buscaba que la penetrase más y más... ansiaba que se la incrustase profundamente... que la llegara hasta lo más intimo de su persona...
Se sentía transportada y rendida por el placer... se estaba entregando completamente a ese miembro que no podía ver ...
Perezosamente su pene se fue hinchando más y más dentro de ella y la fuerza de los empujones fue creciendo al mismo tiempo...
Con cada arremetida, sus gemidos aumentaban de intensidad hasta convertirse en jadeos... sin tocarla para nada con las manos estaba próxima a alcanzar su primer orgasmo.... y lejos de avergonzarse de sus suspiros se sentía repleta...
Su cuerpo solo reaccionaba al placer... su sexo se entregaba como nunca.... su única preocupación era que no parara... que nunca se acabara...
Y parecía no tener fin... el pene entraba en ella sin parar dándola más y más placer... empujando su cuerpo a veces con dulzura y otras con tanta fuerza que hacía que sus pechos se disparasen y al caer golpeasen suavemente contra el peldaño...
Por un instante pensó en ese pene que la estaba perforando sin encontrar ninguna resistencia... la hubiese gustado tocarle... contemplarle...
Se le habría besado de arriba abajo... le hubiese dejado que se apoderase de su boca a la mínima insinuación.... hubiese sido una delicia sentirle entre sus pechos y gozar con el calor de su semen derramándose por sus tetas...
No pudo aguantar más... el orgasmo se apoderó de ella de forma brutal... Esa polla la dominaba por completo... la hacía gemir escandalosamente sin mostrar ninguna vergüenza... El clímax de su sexo la hacía temblar.... y él no paraba de metérsela una y otra vez...
Sus espasmos hicieron que se le saliera...
Apenas pudo relajarse unos segundos... Volvió a sentir su miembro cerca de las nalgas... Su mano volvió a separar las bragas... Escuchó el típico sonido del rasgar de la tela... No la importó, es más ojalá se las hubiera arrancado... La presión de las bragas en su cadera cedió un poco...
Se movió un poquito y sin buscarlo, hizo que el pene rozase su segundo agujero...
El calor era delicioso...
Fue accidental... pero pensó que si él lo quería, también por ahí sería suya... Sus jadeos insinuaron que si lo deseaba podía tomarla... No necesitaba ofrecérselo...
Un leve empujón fue suficiente... Un tenue quejido su respuesta... Se sorprendió de la facilidad con la que entró en ella... No fue mucho... supuso que la mitad... Con ella dentro, sin moverse, la abrió las nalgas con las manos y esperó unos segundos a que su esfínter se acomodase a su presencia...
Luego volvió a empujar... Ahora si fue un poco más doloroso, pero no la importó...
Se retiró despacio para inmediatamente volver a embestirla.... Esta vez la noto toda dentro... Sintió como la traspasaba el recto por entero y el placer la hizo gritar ... Y siguió gritando con cada viaje... Gritaba como una loca incontrolada mientras su amante la daba por el culo...
No podía dominarse... No lo entendía... Le había conocido esa misma tarde... Ni tan siquiera le había visto desnudo y se estaba entregando como nunca lo había hecho con ningún hombre... Le estaba permitiendo cosas que no le permitiría ni a su pareja.... Incomprensiblemente había perdido el control y por primera vez en su vida gozaba sin dominar sus sensaciones...
Cuando la sacó instintivamente intentó acercar su cuerpo ofreciéndole sus dos agujeros... Que escogiera, toda ella le pertenecía... Podía tomarla como quisiera....
Esta vez fue su coñito quien recibió ese saludo tan especial... De nuevo volvió a gemir y casi al instante un nuevo orgasmo, más fuerte que el anterior, se apoderó de ella dejándola sin fuerzas....
Sus empujones cada vez eran más y más violentos... distinguía perfectamente cómo los testículos se detenían en su entrada... Además según la iba dando, sus tetas se iban dando golpes y él parecía disfrutar con ello.
Para penetrarla con más fuerza, la agarraba las nalgas y tiraba de ella hacia atrás... Las ligaduras la molestaban, pero no se quejaba... no podía... su boca estaba ocupada gimiendo y era incapaz de articular otro sonido que no fuera el del placer....
Luego fueron sus tetas las que cayeron prisioneras de unos dedos salvajes que las estrujaban con fuerza...
Su cuerpo se tensó y con un rabioso empujón se introdujo por completo en ella...
Fueron cuatro o cinco sacudidas,... como cuatro o cinco latigazos... y cada uno iba seguido de un fluido caliente que salía disparado contra sus paredes más intimas... No pudo evitar jadear mientras la regaba el interior de su coño... mientas recibía gustosa su semen....
Cuando se vació por completo dentro de ella, siguió dándola pequeños empujones... Sus movimientos continuaron hasta que el pene, ya flácido no pudo continuar...
Aun así, permaneció unos instantes en su interior acariciándola los pechos y besando su cuello...
Luego dulcemente se retiró de ella...
Mientras fue al baño, ella se recostó como pudo en las escaleras buscando algo de reposo... se sentía extenuada... Todo el cuerpo la temblaba... Era como si aun le notase dentro... Al juntar un poco los muslos sintió resbalar su semen entre las piernas...