
Honestamente creo que quien se toma en serio el mundo del BDSM no quiere -dañar- a alguien, siempre hay excepciones, claro. Un mundo aparte es la fauna que anda pululando alrededor y alimentándose de la inexperiencia y de la predisposición. Pero no quiero seguir malgastando palabras en esos seres, porque no vale la pena.
Quiero centrarme en los Amos y las sumisas que sí realmente lo son. Todos hemos sufrido rupturas, cosa lógica por otra parte, ya que es una relación que desgasta, en la que te entregas totalmente, y llega un momento en que la fuente ya no mana. Pero esas personas han sido afortunadas, ya que su relación ha sido duradera.
Otras, al contrario, tienen mala suerte, y duran muy poco. Creo que la clave para que una relación sea duradera es la confianza y la comunicación, aparte de tener objetivos comunes. Si el Amo no conoce lo que le agrada a su sumisa, no se lo podrá dar, y si ella lo pide, pues no es de buen recibo, con lo que ahí surgirá un problema. Si va entregándose a su Amo y ve que de vez en cuando Él la homenajea a su manera, se entregará más y más feliz, y eso redundará en ambos. Y eso en absoluto significa debilidad por parte del Amo, sino más bien sembrar cariño. Pero si ella va entregando y recibiendo poco, se irá frustrando, y la entrega será menor.
Se dice que los límites -limitan- al Dominante, pero eso es desde su punto de vista. Desde el de una sumisa, es saber que en tus manos tienes un poco de poder, un salvoconducto, que si sientes que algo va mal, puedes parar la sesión, y eso molesta a muchísimos Amos, el que la sumisa pueda poner fin. Dicen que eso denota falta de confianza, pero la confianza, como todo, se gana. No es más bonito, que esa sumisa vaya cada día rompiendo límites y cediéndote poder? Ese poder se lo habrá ganado el Amo con su esfuerzo, con su buen hacer. Eso es para mi un buen Amo.
Y una buena sumisa es aquella que complace a su Amo, pero sin dejar de ser ella misma, queriéndose, sintiéndose orgullosa de ella misma, porque su Amo lo está, de ahí que la eligiera. Jamás debe permitir que se le pida que cambie, ni moldearla a su antojo, no debe perder su personalidad. Sí, ser educada, disciplinada y entregarse a El, pero no olvidarse de ella misma y de su vida. Si alguien te dice que eres mala sumisa porque no accedes a ciertas cosas, plantéate si estás delante de un mal Amo. Hay limites, y se traspasan trabajándolos, o se quedan así, en límites y punto.
Lo que importa es disfrutar de este don que tenemos, de esta magia de disfrutar tan plenamente. Si no es nuestra pareja adecuada, pues ya llegará con el tiempo. Es ser felices, no autodestruirnos. Quien no es adecuado para nosotros, quizás lo sea para otra persona, y viceversa.
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